
LA VENTANA
A través del miraje de la ventana
persigo las frases de tu cuerpo
y el desenfado de la chaqueta al hombro.
Mis labios ciernen labios: vigilan,
besándolos apresuran tu llegada.
Estás y no estás;
una y otra vez ensayo la escena.
Imposible asir tus horizontes,
tras el cristal se espesa lentamente
tu recuerdo.
La transparencia rectangular se refleja en mí,
nunca cesa de estar
le sobra el tiempo.
Estoica,
con sus brazos inmóviles
sueña en un compás de penumbras.
Muy suave cierra sus cortinas,
enrollada en el lienzo
el descaro de sus pestañas cae sobre sus ojos
a la espera de una aurora repentina
y un amanecer para él que no la ve.
persigo las frases de tu cuerpo
y el desenfado de la chaqueta al hombro.
Mis labios ciernen labios: vigilan,
besándolos apresuran tu llegada.
Estás y no estás;
una y otra vez ensayo la escena.
Imposible asir tus horizontes,
tras el cristal se espesa lentamente
tu recuerdo.
La transparencia rectangular se refleja en mí,
nunca cesa de estar
le sobra el tiempo.
Estoica,
con sus brazos inmóviles
sueña en un compás de penumbras.
Muy suave cierra sus cortinas,
enrollada en el lienzo
el descaro de sus pestañas cae sobre sus ojos
a la espera de una aurora repentina
y un amanecer para él que no la ve.
REVELACIONES DE LA PUPILA
La mirada se pierde
no veo nada que la sujete,
sólo cuerpos vestidos
o desnudos
o de colores
o cenicientos.
Esa mirada dormida a veces despierta:
una ojeada fugaz se desliza
y tu presencia entra
en cada milímetro de mi vida
en cada instante de mi tiempo.
Estas mejillas sonrojadas y el pecho galopante
lo van contando todo.
Los párpados comprimen esta mirada voluptuosa
y por la hendidura que dejan
la disparan como una saeta bien apuntada.
Mis ojos íntimos
te hacen un cúmulo de señales
mas todo se vuelve intersticio,
todo nace fracturado
en la inclinación de esta mirada
hacia tu ceguera inalcanzable.
no veo nada que la sujete,
sólo cuerpos vestidos
o desnudos
o de colores
o cenicientos.
Esa mirada dormida a veces despierta:
una ojeada fugaz se desliza
y tu presencia entra
en cada milímetro de mi vida
en cada instante de mi tiempo.
Estas mejillas sonrojadas y el pecho galopante
lo van contando todo.
Los párpados comprimen esta mirada voluptuosa
y por la hendidura que dejan
la disparan como una saeta bien apuntada.
Mis ojos íntimos
te hacen un cúmulo de señales
mas todo se vuelve intersticio,
todo nace fracturado
en la inclinación de esta mirada
hacia tu ceguera inalcanzable.
NIÑOS AMBULANTES
Con alas de viento en los pies desnudos
rastrean el pavimento de las calles indiferentes.
A la vuelta de la esquina,
en las micros y paraderos,
en los mítines pro-Chile igualitario,
el caudal de ojos, lenguas y legañas
cae desperdigado como semillas de naranjas.
Los alaridos de marginación
del superocho y el chocopanda
es la esperanza sin manos
que alarga sus dedos a cien pesos.
Sus ojos saltan los peldaños movibles
del desamparo,
la escuela del carácter
sólo un roce que no dejó rastro;
rasguña el lápiz en esta caligrafía
estremecida de miseria.
Sentados en la cuneta, fuera de su órbita,
tantean el vicio y orillan la sorpresa
de saberse en la existencia,
como cualquier artefacto desechable.
rastrean el pavimento de las calles indiferentes.
A la vuelta de la esquina,
en las micros y paraderos,
en los mítines pro-Chile igualitario,
el caudal de ojos, lenguas y legañas
cae desperdigado como semillas de naranjas.
Los alaridos de marginación
del superocho y el chocopanda
es la esperanza sin manos
que alarga sus dedos a cien pesos.
Sus ojos saltan los peldaños movibles
del desamparo,
la escuela del carácter
sólo un roce que no dejó rastro;
rasguña el lápiz en esta caligrafía
estremecida de miseria.
Sentados en la cuneta, fuera de su órbita,
tantean el vicio y orillan la sorpresa
de saberse en la existencia,
como cualquier artefacto desechable.
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María Beatriz Ortíz
Santiago -Chile


Me preguntaron una vez, qué quieres que se diga de ti? Simplemente que soy una mujer que escribe para no llorar y en el intento de escribir echa a volar las palomas de sus muertes y resurrecciones.
Bienvenidos a mi buhardilla! Aquí cada uno se acomoda como puede y todos tienen cabida. La conversa es gratis... y los sueños también.
Ya nos vemos!
Lu
Leyendo mis poemas en la Casa de la Cultura de Maipú
Monedas - Armando Rubio
"Engominado, pulcro,
penetro en las iglesias
altivamente cirio
con mi cara de hostia
dominguera.
Y me arrodillo,
y me confieso, y me persigno,
y regreso a la calle
para comprar barquillos
con monedas hurtadas al abuelo."
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gracias por la invitación a leer estos poemas... me gustaron mucho... felicidades!!!!!
Buy bonitos y especilales los poemas......... Felicitaciones...
Beatriz dijo : feliz aniversario del blog tinta verde.Gracias Lu por hacerlo vivir con tu esfuerzo y dedicación.Haces un gran bien a tus amigos y a la sociedad literaria.Espero no desmayes en tu afán y que aún te queden energías para plasmar en la tela tus vivencias y sentimientos.
Recibe un abrazo sincero.
Betty
Querida Betty, no dejas de sorprenderme, te felicito, sigue trabajando arduamente como hasta ahora lo has hecho,
Saludos,
Jorge G.