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Como un patio en el que nunca dejamos de jugar la infancia se nos aparece -después de un año y otro- en sutiles movimientos o ruidos: una sonrisa o una maña He aquí la muestra de lo imposible que puede resultar abandonar el sitio donde aprendimos a abrir
SE DICE Y SE OYE
Así como dicen que las cosas caen por su propio peso Se oye que por su propio silencio caen las palabras
CONFIDENCIA
La costumbre de besarnos con la luz apagada nos ha dejado en este silencio donde no entra el aire Si asomas el cuerpo bajo el sol te aviso el ahogo es inminente
SABER
Fue un olor como un agujero en el tiempo La estufa a parafina, los abuelos, el pasillo el cuarto y mi vergüenza
( La primera )
Claudia Curimil Santiago, julio de 2007


Me preguntaron una vez, qué quieres que se diga de ti? Simplemente que soy una mujer que escribe para no llorar y en el intento de escribir echa a volar las palomas de sus muertes y resurrecciones.
Bienvenidos a mi buhardilla! Aquí cada uno se acomoda como puede y todos tienen cabida. La conversa es gratis... y los sueños también.
Ya nos vemos!
Lu
Leyendo mis poemas en la Casa de la Cultura de Maipú
Monedas - Armando Rubio
"Engominado, pulcro,
penetro en las iglesias
altivamente cirio
con mi cara de hostia
dominguera.
Y me arrodillo,
y me confieso, y me persigno,
y regreso a la calle
para comprar barquillos
con monedas hurtadas al abuelo."
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