Desde este rincón, que es tan mío como de los amigos que me leen, quiero enviar un saludo y mi cariño para el poeta Eduardo Díaz, quien pasa por estos días un difícil trance por la salud de su nieto Camilito de un año.

Los dioses escucharán estos ruegos, no pueden cerrar sus oídos, no pueden. El fervor con que se pide por la salud de un bebé no será desoído. Renacerá el árbol, brotará el relámpago y Camilito volverá a ser el sol de sus vidas. Los pequeños tienen fortalezas que los viejos desconocemos. Se que en breve, todo esto no será más que un mal momento.

Un abrazo con toda la certeza, Camilito sanará para regalarte su sonrisa día a día.

Lu