Nicanor Parra

1954 parece ser una fecha clave en la poesía chilena y de habla hispana en general: ese año se publicó Poemas y Antipoemas, de Nicanor Parra, cuya formulación literaria renovó la escritura poética vigente. En ese, libro Parra se oponía al tono grandilocuente y al lirismo solemne que en aquellos momentos dominaba –fundamentalmente la poesía de Neruda-, proponiendo textos que bajaban al poeta de su lugar sagrado, lejos de su función sacerdotal o de oráculo que la tradición le había otorgado.

A través de sus poemas, Nicanor Parra echaba mano “al lenguaje de la tribu”, al prosaísmo, a la coloquialidad, al decir de la calle. Así lo revelan, entre otras cosas, sus metáforas tomadas de la cotidianidad: “Por aquel tiempo yo rehuía las escenas demasiado misteriosas/ Como los enfermos del estómago evitan las comidas pesadas”. A la vez, esta poesía sorprendía con la introducción de nuevo elementos, tales como la narración de historias banales, la referencia a objetos domésticos, la autoironización, la burla… Aquí no sólo se ponían en tela de juicio la herencia literaria y los modos poéticos en uso, sino que también la cultura universal que aún creía en el progreso y en la superioridad humana (“Porque, a mi modo de ver, el cielo se está cayendo a pedazos”). Así, en la antipoesía entró el hombre común y corriente con sus historias feas y brutales, inserto en un mundo absurdo que lo trae y lo lleva sin sentido.

“Me llamaba la atención que los poetas se concentraran sólo en algunas rayas del espectro temático y emocional: por ejemplo en la tristeza, en la melancolía, en la desesperación, en el aullido, ¡en el lamento! Yo me preguntaba por qué la poesía tenía que ser tan quejumbrosa; no había lugar para la alegría, para el entusiasmo, para la risa ni para la carcajada. Qué extraño, decía yo, y pensaba que había que ampliar el registro. Gracias a esa intuición es que pude salirme, aunque fuera a medias, del modernismo, es decir, de lo que podría llamarse poesía nocturna. En oposición, propuse una poesía diurna, una poesía de la claridad. Pienso que la cosa se ha movido en esa dirección. Además, yo me daba cuenta de que la poesía tiene que ver con la totalidad de la experiencia que yo no omito para nada: hay perspectiva histórica, hay tradición, hay siglos XVII y XVIII, y en lo posible sería bueno que hubiera vestigios anteriores. Caben, además, personajes que nunca estuvieron en la poesía: guaguas, soldados, ministros, esqueletos, carabineros… ¿Por qué ellos no pueden entrar en los poemas?”

El eco de Poemas y Antipoemas no solo se midió por la transformación que produjo en la escritura contemporánea, sino también por su acogida entre los lectores: la primera edición se agotó a los pocos días.

Nicanor Parra nació en San Fabián de Alico en 1914. Fue profesor de Matemáticas y Física en la Universidad de Chile, y Premio Nacional de Literatura en 1969.

Extracto de Conversaciones con la Poesía Chilena – Juan Andrés Piña
Editorial Pehuén. Segunda Edición – 1993
ISBN 956-16-02369. Inscripción N° 76.913

Preguntas a la hora del té

Este señor desvaído parece
Una figura de un museo de cera;
Mira a través de los visillos rotos:
qué vale más, ¿el oro o la belleza?
¿vale más el arroyo que se mueve
o la chépica fija a la ribera?
A lo lejos se oye una campana
que abre una herida, más o que la cierra:
¿es más real el agua de la fuente
O la muchacha que se mira en ella?
No se sabe, la gente se lo pasa
Construyendo castillos en la arena:
¿o es superior el vaso transparente
a la mano del hombre que lo crea?
Se respira una atmósfera cansada
de ceniza, de humo, de tristeza:
lo que se vio una vez ya no se vuelve
a ver igual, dicen las hojas secas.
Hora del té, tostadas, margarina.
Todo envuelto en una especie de niebla.

(De Poemas y Antipoemas 1954)

El galán imperfecto

Una pareja de recién casados
se detiene delante de una tumba.
Ella viste de blanco riguroso.

Para ver sin ser visto
yo me escondo detrás de una columna.

Mientras la novia triste
desmaleza la tumba de su padre
el galán imperfecto
se dedica a leer una revista.

(De Versos de Salón 1954 - 1962)

Ritos

Cada vez que regreso
a mi país
después de un viaje largo
lo primero que hago
es preguntar por los que se murieron:
todo hombre es un héroe
por el sencillo hecho de morir
y los héroes son nuestros maestros.

Y en segundo lugar
por los heridos.

Sólo después
no antes de cumplir
este pequeño rito funerario
me considero con derecho a la vida:
cierro los ojos para ver mejor
y canto con rencor
una canción de comienzos de siglo.

(De Canciones Rusas 1964 - 1967)

Acta de Independencia

Independientemente
de los designios de la Iglesia Católica
me declaro país independiente.

A los cuarenta y nueve años de edad
un ciudadano tiene perfecto derecho
a rebelarse contra la Iglesia Católica.

Que me trague la tierra si miento.

La verdad es que me siento feliz
a la sombra de estos aromos en flor
hechos a la medida de mi cuerpo.

Extraordinariamente feliz
a la luz de estas mariposas fosforescentes
que parecen cortadas con tijeras
hechas a la medida de mi alma.

Que me perdone el Comité Central.

En Santiago de Chile
A veintinueve de noviembre
del año mil novecientos sesenta y tres:
plenamente consciente de mis actos.

(De La Camisa de Fuerza 1962 - 1968)

Me retracto de todo lo dicho

Antes de despedirme
Tengo derecho a un último deseo:
generoso lector
quema este libro
no representa lo que quise decir
a pesar de que fue escrito con sangre
no representa lo que quise decir.

Mi situación no puede ser más triste
fui derrotado por mi propia sombra:
las palabras se vengaron de mí.

Perdóname lector
amistoso lector
que no me pueda despedir de ti
con un abrazo fiel:
me despido de ti
con una triste sonrisa forzada.

Puede que yo no sea más que eso
pero oye mi última palabra:
me retracto de todo lo dicho.
Con la mayor amargura del mundo
me retracto de todo lo que he dicho.

(De Otros Poemas 1950 - 1968)

XLVII

Invulnerable es el sacerdote
en el instante en que levanta la hostia
Alguien sacó una vez un revólver
y disparó a boca de jarro contra el sacerdote
en el instante en que éste levantaba la hostia
con tan poco éxito
que el proyectil en vez de incrustarse
en la nuca del cura párroco
rebotó como pelota de tenis
y regresó a su punto de partida
pulverizando la mano del malhechor.

(De Nuevos Sermones y Prédicas del Cristo de Elqui 1979)

Esto tiene que ser un cementerio

de lo contrario no se explicarían
esas casas sin puertas ni ventanas
esas interminables hileras de automóviles

y a juzgar por estas sombras fosforescentes
es probable que estemos en el infierno

debajo de esa cruz
estoy seguro que debe haber una iglesia

(De Hojas de Parra 1985)

Epitafio

Yo soy Lucila Godoy Alcayaga
alias Gabriela Mistral
primero me gané el Nóbel
y después el Nacional

a pesar de que estoy muerta
me sigo sintiendo mal
porque no me dieron nunca
el Premio Municipal

(Inéditos)

Rulfo tiene sobre los poetas convencionales

incluidos los antipoetas
la ventaja
de no escribir jamás en verso

ni siquiera en el verso llamado libre
que es el + artificioso de todos
según un gato llamado Ezra Pound

el que no se menea es vaca
claro
porque la gente no habla en verso

no se si me explico
lo que quiero decir es otra cosa

(De Mai mai peñi – Discurso de Guadalajara)