De las aguas silenciosas de Dante Cuadra nacen estos poemas. Un espejo se hace dolor en su palabra. Tumultuosa quietud de una tarde azul se mece en cada verso que se eleva en espiral para quedar suspendido en las sombras de una noche cualquiera.

QUIÉN MAS TRISTE QUE YO

Quién más triste que yo
Sino mírenme
Mírenme el cuello
Miren mi pelo
Mírenme el país
y esta ceniza en la boca
triste y perpetua
como mancha antigua
en el cielo de la pieza

Quien más triste que yo
sino tú conmigo

DULCE TEDIO

Sentado miro la ropa como se mece
Camisetas y calcetines se transforman
en velas y banderas
Me gusta
es como cruzar el océano
La gata vieja y gorda
maúlla a mi lado
algo le dice al viento
Cállate gata vieja que navegamos
y debemos hacerlo en silencio

Los árboles porfiados han vuelto a brotar
entre las aguas y la espuma.

EVOCACIÓN Y DESEO

Esa vez lloré
con mi rostro apoyado en tu pecho
y terminé mitigando la pena
lamiéndote los senos
Hoy día quisiera llorar
apoyando mi rostro sobre tus piernas
No te enfades
Concertemos una tristeza

PARA CUANDO NOS SEPAREMOS

Para cuando nos separemos te encargo
Cuídate de los golpes en la cabeza
El recinto es estrecho
Cuídate del polvo y los gusanos
No habrá más nada que no sea el polvo de otros
Y otros gusanos de antes que los tuyos
Las lágrimas sólo enlodarán tu traje
Y si sales
No dejes la oscuridad encendida
Ya no estaré para pagar tus deudas