Una sinfonía se esfuma
entre las piedras mientras bebo,
no es el vino dulce de antaño
sino uno de soles agoreros.
Si alguna vez acuné la luz
entre mis brazos o una estrella
suavizó mi frente,
poco lo recuerdo.
He cruzado el puente
a tientas, como un ciego,
será una muerte más,
de las muchas que llevo en el cuerpo.
Sólo una certeza tengo,
alzaré la copa de mis yerros
en el purgatorio o en el infierno.

Lu